01 de Abril de 2009

                      

  

 






 

Murió Alfonsín, el presidente que consolidó la democracia

 

 

 

Su cuerpo, con las huellas de décadas de trajín político, no soportó más la carga de un cáncer de pulmón que se había agravado en las últimas horas con una neumonía. Raúl Alfonsín, el hombre que encabezó el retorno del país a la democracia, tras la última dictadura, murió anoche a los 82 años.
El ex mandatario expiró a las 20.30 y la confirmación oficial llegó pocos minutos después de las 21. El médico Alberto Sadler fue quien dio la noticia y algunos detalles.
"Lamentablemente a las 20.30 el doctor Raúl Alfonsín ha fallecido tranquilo en su domicilio, acompañado por sus familiares, con mucha paz. Estaba dormido, con deterioro sensorio y respirando muy tranquilamente. En este momento sólo puede decirse que ocurrió en un marco de mucha tranquilidady acompañado por su familia, como él siempre quiso que ocurriera", fue el breve comunicado de Sadler ante los periodistas.
El perfil de estadista respetado aún por sus opositores de Alfonsín fue puesto a prueba en estas últimas horas con un desfile de figuras políticas por el departamento de la avenida Santa Fe en el que pasó el último tramo de su enfermedad. También con los llamados de la presidenta Cristina Kirchner desde Qatar.
El Gobierno anunció que ya está firmado un decreto que marca tres días de duelo por la muerte del referente de la UCR. Con Cristina Kirchner en Londres, fue el vicepresidente Julio Cobos quien formalizó la medida, que regirá hasta el jueves e incluye la decisión de que todos los establecimientos públicos tengan sus banderas a media asta.
Alfonsín padecía un cáncer de pulmón con metástasis ósea. Su cuadro se complicó el domingo, a raíz de una "neumonía broncoaspirativa", que obligó a que un equipo médico siguiera de cerca su salud.
Si bien el líder radical ya había sobrellevado varias complicaciones similares, esta vez el cuerpo le dijo basta. Su última aparición en público fue a comienzos de octubre del año pasado, durante el homenaje que se le realizó en la Casa Rosada a 25 años de su asunción como presidente. Más Información

Los restos de Alfonsín ya están en el Congreso de la Nación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los restos del ex presidente Raúl Alfonsín fueron llevados esta mañana al Congreso de la Nación, donde se instaló la capilla ardiente y se ultiman los preparativos para que el público pueda rendirle tributo a partir de las 10.

El furgón arribó a las 7.27 a la explanada de la avenida Entre Ríos donde fue recibido por una formación de honor del Regimiento de Granaderos.

La zona aledaña al Congreso está vedada al tránsito y el ingreso del público está previsto por Rivadavia y Riobamba.

La sede parlamentaria mantuvo su cúpula iluminada y la bandera a media asta durante toda la noche en cuyo transcurso fue incesante el arribo de palmas y coronas florales como ofrenda al ex mandatario.

Los cortes se produjeron en la avenida Entre Ríos desde Adolfo Alsina hasta Rivadavia y en Hipólito Yrigoyen desde Combate de los Pozos hasta Solís.
Alfonsín murió a las 20.30 en su departamento de Santa Fe 1678, donde cientos de personas le rindieron un silencioso tributo.

Las vallas del frente del histórico edificio fueron cubiertas con una bandera argentina de 35 metros por 1,50 de ancho, y por una algo más corta, roja y blanca, con el nombre del partido en el que militó toda su vida el ex mandatario
Pasacalles de grandes dimensiones fueron atados a las columnas de iluminación del otro lado de la avenida Entre Ríos, en la acera de la Plaza de los dos Congresos, mirando hacia la sede parlamentaria.

"Por las luchas de ayer, por los derechos de hoy, por la igualdad de mañana. Juventud Radical", decía más significativo, mientras otros cumplían una función meramente enunciativa, como "Los Irrompibles, la mística de la militancia", "Ateneo Ricardo Cordo" o "Franja Morada, regional Buenos Aires".

Otro, con un retrato del dirigente muerto decía a modo de tributo: "Sos nuestra bandera", firmado por "Los hijos de la democracia", y había tres iguales de "Gracias Raúl. Flia Báez. UCR Benavídez".


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lágrimas en Brasil: el ex presidente José Sarney lloró por Alfonsín

 

 

 

 

 

Para él es un duelo inmenso. Según contaron a este diario personas que estuvieron cerca del ex presidente de Brasil y actual titular del Senado, Alfonsín más que un colega era un amigo: "Con él compartió un ideal: sentar las bases del mayor desafío de la historia, dejando de lado rencores para retomar la senda de la amistad".
Alfonsín en Argentina y Sarney en Brasil son los padres del Mercosur y, por consecuencia, de la Unión Sudamericana que exactamente 33 años después del encuentro en el Puente de la Amistad intentan cimentar un camino diferente frente a la "indiferencia" de las grandes potencias mundiales que, según el propio presidente Lula da Silva, solo van en busca de resolver "sus propios dilemas".

"Alfonsín se obstinó en devolver la democracia a su país"

"Con Alfonsín nos unió una amistad que comenzó durante la dictadura militar y continuó hasta estos días", comentó a Clarín Dov Shmorak, ex vicedirector de la cancillería y quien fuera embajador de su país en Argentina durante los años 1980-1985.
"Como embajador israelí hacía todo lo posible por indagar el destino de los desaparecidos judíos y liberar a los prisioneros que lográbamos detectar. En esta tarea, siempre Alfonsín estuvo a nuestro lado", destaca Shmorak, quien recuerda haber recibido en su residencia a Alfonsín en numerosas oportunidades y haber tenido "el gusto de visitarlo en su casa".
Sin embargo, de todas estas oportunidades, la visita más significativa para Shmorak fue la que le hizo Alfonsín al término de su mandato. En ese entonces el ex presidente argentino viajó a Israel y Shmorak le ofició de guía político y turístico a la vez.
"Alfonsín se obstinó en devolver la democracia a su país y a esa meta dedicó todos sus esfuerzos", concluyó el ex embajador.

 

Si alguien sintió en el fondo del alma la muerte de Raúl Alfonsín fue su colega brasileño José Sarney. Consternado, más que eso, apenado, declaró a través de una nota su tremenda pena. Ambos fueron artífices -con sus virtudes y con sus defectos- de la distensión en relaciones diplomáticas tumultuosas que habían mantenido que habían mantenido durante décadas ambos países, después de la destitución de Juan Domingo Perón y del suicidio del brasileño Getulio Vargas (en agosto de 1953),  preludio del Golpe de Estado de 1955.
Sarney es, hoy, presidente del Congreso de Brasil por el único partido opositor que pudo permanecer en actividad durante la dictadura desatada en 1964, después de la caída de Joao Goulart, un equivalente junto a su predecesor por un año Janio Quadros y de aquellos hombres como Arturo Frondizi que alguna vez albergó un proyecto de desarrollo en su alma. No por acaso su hermano Risieri fue quien condujo a la Universidad de Buenos Aires a la máxima altura en América Latina. Y también no fue casualidad que Quadros y Goulart encabezaran el primer proceso brasileño auténticamente progresista, antes de la llegada de Fernando Henrique Cardoso y de Luiz Inacio Lula da Silva, en los inicios de los años 60.
Eran, como hoy, períodos de enorme desafío de argentinos y brasileños. Probablemente, no estuvieron entonces acompañados por otros colegas latinoamericanos que les dieran a esos procesos industrialistas e inclusivos una dimensión continental.   
Asesores muy próximos a Sarney contaron que al ex presidente brasileño, quien asumió funciones democráticas en 1986, se le deslizaron gruesas lágrimas. "Con Alfonsín se me va una parte de mi historia personal y política", les dijo entristecido a unos pocos asesores que lo acompañaban cuando supo del fallecimiento.

 

 

La muerte de Alfonsín tuvo una fuerte repercusión en la prensa internacional

Ya a pocos minutos del fallecimiento de Raúl Alfonsín los diarios del mundo recogieron en sus sitios de Internet la noticia. Los medios españoles se destacaron al publicar especiales sobre la vida del ex presidente argentino.
El País.com de España tituló "Fallece a los 82 años el ex presidente de Argentina Raúl Alfonsín", y en su bajada se leía "Fue el primer mandatario elegido en las urnas tras la dictadura militar (1976-1983) - Padecía un cáncer pulmonar". También ofrecía un acceso a una fotogalería con las imágenes que marcaron su vida.
Por su parte, el también español El Mundo habla de Alfonsín como un "emblema en Latinoamérica" y lo considera "una pieza clave de la Transición argentina" y "un héroe de la democracia".
En tanto, el portal brasileño Uol, parte del grupo al que pertenece Folha, rescata que el ex presidente encabezó el regreso a la democracia en Argentina tras siete años de gobierno militar y un año después de la derrota en Malvinas. Un punto interesante, es que en la biografía que hacen de Alfonsín incluyen el dato de que su segundo apellido era Foulkes. También hay una galería de fotos.
El también brasileño O Globo ofrecía en su tapa un título críptico: "A los 82 años". Y el resto del encabezado no era mucho más claro "El ex presidente Raúl Alfonsín sufría cáncer de pulmnón". Recién adentro de la nota se extendían más sobre la vida e importancia de Alfonsín.
Pequeño aunque elogioso era el espacio dedicado en el New York Times, catalogando al ex presidente de "héroe de la democracia argentina" y lo describía como el líder que guió al país en el retorno de la democracia tras siete años de . Aunque también destacaba que falló en evitar una profunda crisis económica.